Performance ¿Y vos, de dónde sos?, realizada por estudiantes de la Universidad Nacional de Rosario y de la UBA Argentina en el marco del 8°Congreso Nacional de Extensión Universitaria en #SanJuan.

Actividad que se desarrolló por invitación del Espacio Danza y Movimiento de la #UNSJ.

Compartimos "fragmentos de este hermoso y potente trabajo del Área de Antropología del Cuerpo de la UNR, con quienes venimos explorando esta metodologías transdisiclinarias, interculturales y colaborativa de performance-investigacion, y la hermosa síntesis que nos hizo Gise Slavutzky, de la Universidad de San Juan, con quien seguiremos tejiendo redes desde nuestros cuerpos colectivos en movimiento... Muchisimas gracias por la invitación!" (Silvia Citro).

 

Investigadora trasandina efectuó charla acerca de la antropología del cuerpo y perfomance

 

Una variada agenda de actividades desarrolló durante su visita  la Dra. Silvia Citro, profesora asociada - Investigadora de CONICET y miembro del equipo de Antropología del Cuerpo y la Performance de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires, Argentina.

Es así como la especialista Argentina, expuso ante un grupo de estudiantes del Magíster de Relaciones Internacionales y Estudios Transfronterizos del INTE "La idea es dar a conocer nuevas metodologías cualitativas en investigación social. Nosotros desde hace unos años con el  equipo de investigación estamos  indagando acerca del uso del Lenguaje performántico que tienen que ver con el mundo del teatro y de la danza,  para producir investigaciones colaborativas con diferentes grupos sociales".

Afirmó que "es importante indagar en el potencial de los lenguajes artísticos, generando investigaciones que vayan más allá de la palabra y el discurso, como la misma práctica estética y colaborativa con los grupos sociales, ya que es la manera de conocer sus realidades".

 

 

Transcribimos fragmentos de la nota publicada por I. Hartmann el 18/03/2018

 

 "Tatuajes, el grito silencioso que avanza en todas las clases sociales y se masifica

La tendencia a tatuarse crece en todo el mundo. Unos buscan traspasar los límites convencionales; otros, ejercer la libertad sobre el propio cuerpo. ¿Qué hay detrás de este fenómeno que trasciende la moda?

El fenómeno “tatuajes” está lleno de relieves. Rodolfo Puglisi es investigador del Conicet y del Equipo de Antropología del Cuerpo y la Performance de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Su perspectiva sobre el tatuaje se basa en entenderlo más allá de las intenciones individuales, como un “epifenómeno, o sea, como parte de un fenómeno social más amplio”.

“Hay una clásica oposición, que es la de ‘naturaleza y cultura’, y precisamente el cuerpo encierra la paradoja de condensar y articular estos ítems. Porque no hay ninguna cultura que haya dejado el cuerpo tal cual está: todas lo intervinieron de algún modo, como un gesto de arrancárselo a la naturaleza e insertarlo en el orden cultural”, observó.

La relación entre cuerpo y naturaleza es central. A esto se refirió también Ingrid Sarchman, docente del seminario “Informática y sociedad”, de la carrera de Comunicación Social de la UBA: “El cuerpo en la Antigüedad se pensaba unido a la naturaleza, pero en la Modernidad surge una separación, y el cuerpo se limpia".

"Se ve muy bien en la Revolución Francesa (dice la experta): la salud corporal sirvió de metáfora para la planificación urbana, la idea de circular bien. Un ejemplo: en París quedaban excrementos de los caballos en el empedrado, lo que producía enfermedades. Entonces había que limpiar. Con el cuerpo fue igual: debía estar cerrado y limpio, lejos de la tierra y de la naturaleza”.

¿Y los tatuajes qué tienen que ver? Según Sarchman, esta separación permitió la entrada de lo artificial: “Un aspecto diferencial de nuestra época son los dispositivos tecnológicos adosados al cuerpo. Antes la identidad te la daba el auto que tenías, pero estaba separado de vos. Ahora, esta tecnología adosada construye identidad. Hay una idea de autoconstruirse. La idea es haga usted mismo su propio cuerpo.

Es algo nuevo. Hace no mucho el tatuaje era una práctica marginal. Para que tuviera la difusión actual fue necesario “un cambio en su carga peyorativa, asociada a marinos, presidiarios, a las clases bajas”, aclara Puglisi.

“La tradición de las marcaciones es antiquísima. Tuvo difusión en sociedades tribales del Pacífico y en África, y llegó a Europa con la expansión colonial ultramarítima.

diciembre 27, 2017

Las mujeres movimos el culo siempre. Mucho antes de que el arte de hacerlo tuviera un nombre y campeonatos nacionales, las negras africanas batían sus caderas en una danza muy parecida al twerking llamada Mapouka en Costa de Marfil. ¿Cómo se intersectan twerking y feminismo? ¿Qué potencias se liberan agitando culos? ¿Es una danza para las disidencias?

María Florencia Alcaraz

Fotos: Facebook Altas Wachas Family, Viaje al Centro del Placer, Noarah Wug, EstudioRoh.

 

Fanáticas de mover el culo: twerking y feminismo

Los cachetes se sacuden. Arriba y abajo, a los costados, así y asá. Los glúteos rebotan, se contraen y vuelven a soltarse para rebotar. En cuatro patas, la pelvis tracciona para que el sacudón ocurra veloz, al ritmo del beat de los parlantes. Rodilleras, zapatillas, bombachón y top, el uniforme para las pibas que twerkean un lunes a la mañana en el salón de FAW Escuela de danzas Altas Wachas, en pleno centro porteño. No hay lugar para el manoseo ni para bailar contra un tipo. Lo menean, le dan duro y hasta abajo sin que ningún machito les susurre lo que tienen que hacer. O sí: si quieren lo hacen. Con deseos de protagonismo esas nalgas ingobernables muestran un placer que contagia, que invita a bailar. Transmiten un mensaje: un culo que se agita no es un free pass al sexo. ¿Qué pueden esos culos que gozan? ¿Qué deseo los mueve tan irreverentes? ¿Qué potencias se liberan para esas pibas que toman el control de sus colas?

Las mujeres movimos el culo siempre. Mucho antes de que el arte de hacerlo tuviera un nombre y campeonatos nacionales, las negras africanas batían sus caderas en una danza muy parecida al twerking llamada Mapouka en Costa de Marfil. En los ‘90 el movimiento Bounce de Nueva Orleans bautizó ese estilo: la palabra twerking es una mezcla de twist, que significa retorcer, y werk, una expresión afroamericana derivada de work, usada para celebrar los movimientos de baile que despliegan actitud y vitalidad. En 2013 las nalgas arias de Miley Cyrus se sacudieron en los premios MTV y esta forma de perreo gringo se volvió mainstream.

Segunda parte de la entrevista de los colegas del Periódico El Otro Psi, en el ciclo sobre el cuerpo -los cuerpos vinculados a la naturaleza y aquellos vinculados a la modernidad-, por Periódico El Otro Psi.